La propuesta consistió en la remodelación integral de la fachada existente, buscando transformar su imagen original hacia una estética más contemporánea y limpia, sin alterar la volumetría principal del inmueble. Se respetó la estructura y proporciones existentes del predio, pero se trabajó en la composición visual, materiales y colorimetría para lograr una apariencia más actual y ordenada.
Originalmente, la fachada presentaba acabados deteriorados, colores poco integrados entre sí y elementos visuales que generaban una imagen más pesada y desactualizada. La intervención se enfocó en simplificar las líneas arquitectónicas y generar una lectura más uniforme y elegante del conjunto.
Se propuso una paleta de tonos neutros y sobrios, utilizando principalmente grises y blancos para aportar mayor sensación de amplitud, limpieza y modernidad. El contraste entre los tonos claros y oscuros ayuda a definir mejor los accesos y volúmenes de la fachada. Además, se conservaron elementos de tabique aparente en la parte superior, los cuales aportan textura y carácter al proyecto, integrándose de manera más armónica al nuevo diseño.
En cuanto a materiales, se incorporaron acabados lisos con apariencia tipo cemento/concreto pulido, así como cantera en los muros principales, así como herrería en tonos oscuros para los portones, reforzando la estética contemporánea industrial del proyecto. También se trabajó en la modulación visual de la fachada para darle una composición más equilibrada y estética.
La remodelación no solo mejora significativamente la imagen urbana del inmueble, sino que también le aporta mayor presencia, modernidad y valor visual, manteniendo la esencia y dimensiones originales de la construcción.